domingo, 30 de septiembre de 2018

LA CRÍTICA DE CINE Y LOS AMIGOS DIRECTORES, POR ISAAC LEÓN FRÍAS.


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Comentario:

Apreciado Señor León:

Le quedo sobremanera agradecido por exponer de un modo tan claro y perspicaz una circunstancia sobre la que usted brinda directrices precisas respecto de la ética de la crítica cinematográfica.

Habiendo estudiado en una universidad nacional en la que ha existido una cierta tradición teórica marxista, recurro a su experiencia en la labor académica y en la práctica de la crítica cinematográfica para que me ilumine con su juicio experimentado. Aclaro que me siento sumamente complacido de haber entrado en contacto con la literatura marxista durante mi estudios de Comunicación Social en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, especialmente por lo imprescindible que resulta la teoría materialista marxista para orientarse ante los fenómenos de la realidad contemporánea y para poder ser competitivo en la docencia universitaria de centros de estudios particulares y nacionales.

Mi consulta surge del siguiente aspecto: si la aprobación de una obra de arte (como es cada una de las películas del paradigmático cineasta peruano Francisco Lombardi, compatriota del cual todos los peruanos nos sentimos muy orgullosos por sus ejemplares logros en el campo del arte cinematográfico) depende de la ideología artística que se posea y esta ideología artística está vinculada a los intereses de clase y los intereses de las capas dentro de esas clases ... ¿no tendría que ser bastante razonable que clases o capas sociales diferentes evalúen de modo distinto la obra cinematográfica de Francisco Lombardi? Aceptando que coincidan las evaluaciones de distintas clases o capas esto seria consecuencia de intereses similares pero no tendría que ser así por necesidad.

Lo comento porque, desde una perspectiva marxista, la cuestión no se limita a ser o no "amigo" del cineasta, sino a conocer de qué clase o capa procede la crítica para entender por qué aprueba o desaprueba la obra. Conociendo la procedencia de clase o capa, se podrá identificar la ideología artística de esa capa o clase, que está vinculada a intereses económicos y políticos específicos. La consecuencia de esto es que una obra de arte tenga distintas interpretaciones al momento de entrar en contacto por primera vez con su publico y que dichas interpretaciones varíen en el tiempo. Las distintas clases y capas concederán más o menos importancia a ciertas obras según cambie el entorno político y social. Algunas obras pasarán a tener más importancia dependiendo del momento histórico y dentro de él, el tipo de importancia, las justificaciones, dependerán de los intereses de las clases y capas en esas clases que apoyan tales obras.

En este sentido, y le pido encarecidamente me disculpe si estoy sustrayéndole su valioso tiempo al plantear la situación en estos términos, sería razonable que surjan interpretaciones de la obra de Francisco Lombardi que valoren poco positivamente tal obra como consecuencia de la ideología artística que manejan los miembros de clases o capas de clases específicas. Por ejemplo, si soy un militar peruano de alto rango que ve por primera vez la magistral "La boca del lobo" (1988) en el año 1988, bien puedo pensar por mi formación castrense, por el régimen económico y político al cual estoy sometido, que la película es propaganda senderista de modo evidente. Y en este sentido, mis argumentos de valoración de la obra esgrimirán razones que justifiquen el punto de vista que ya tengo como consecuencia de mi ser social. Y cuando investigue los antecedentes del cineasta y sus vínculos sociales tendré que identificar a aquellos críticos que apoyan el filme, que se declaran partidarios de ciertas posiciones políticas y que comparten un pasado común con el cineasta en alguna revista o institución dedicada al cine. Este proceso de valoración sería el lógico desde una perspectiva marxista.

Por esto, me parece que sería mas entretenido, especialmente ahora que no hay nada particularmente ameno en la televisión peruana aparte de las telenovelas, elaborar un pormenorizado análisis teórico marxista que explique qué ideologías artísticas se encuentran tras la poca valoración que se concede a la deslumbrante obra de Francisco Lombardi por parte de ciertos miembros específicos de determinadas clases sociales y capas en esas clases.

¿Sería posible que usted aclarara a qué clase social y capa dentro de esa clase pertenece usted y con qué ideología artística se identifica al valorar positivamente las obras cinematográficas de Francisco Lombardi? ¿Podría indicar a qué clase social y capa dentro de esa clase pertenecían los miembros de "Hablemos de cine" y qué intereses económicos y políticos tenía esa clase y capa? ¿Sería usted tan gentil de especificar qué ideologías artísticas valoran poco las películas de Francisco Lombardi y por qué esas ideologías artísticas tiene tal obra en poca estima?

Estas preguntas elementales son las que me impulsan a superar mi timidez natural y dirigirme a un académico destacado de talla mundial como es usted. Me excuso nuevamente si estoy distrayéndolo de actividades que considera mucho más importantes.

Me despido quedándole muy agradecido por su atención a la presente.

Un lector deslumbrado de su producción intelectual
Jorge Luis Villacorta Santamato

P.D.: Alguna vez leí sin prestar mayor atención el texto de Nicos Hadjinicolau titulado "La producción artística frente a sus significados" y creo que es de allí de donde me han quedado algunas ideas marxistas sobre el arte. Lo menciono porque recuerdo vagamente que allí se trata un tema como el que motivó la publicación del texto "La crítica de cine y los amigos directores, por Isaac León Frías", aunque bien puedo estar equivocado.